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Para nosotros, solo hay una norma de calidad que de verdad importe: su satisfacción con todos nuestros productos.

En Weidemann, la calidad no es solo palabrería vacía sino una realidad vivida en el día a día "fabricada en Alemania". Las verdaderas máquinas Weidemann salen de una de las plantas de producción de cargadoras sobre ruedas y cargadoras telescópicas más modernas de Europa. La fábrica inaugurada en 2007 en Korbach, en la región de Nordhessen, garantiza una alta calidad en nuestros productos. De ahí nacen la seguridad, la comodidad y la rentabilidad con las que siempre puede contar.

Calidad desde el principio

En Weidemann, la calidad ya se implementa en las primeras etapas, porque nos tomamos muy en serio el seguimiento de unos procesos de trabajo establecidos. El equipo de control de calidad de la empresa comprueba las piezas adquiridas que se suministran a la producción de Weidemann, tanto en piezas nuevas como en piezas en serie. Para ello, se comparan regularmente las piezas suministradas con los datos en 3D de CAD de la construcción. En el caso de que se detectara un error en la pieza, se envía directamente al proveedor el correspondiente informe con fotos para su comprobación y corrección.

La calidad aporta valor añadido

 

La pintura en polvo es uno de los elementos principales que destaca el alto nivel de exigencia en calidad de Weidemann. Para poder garantizar la mejor base posible para un barnizado óptimo y duradero, se instaló una granalladora de turbina delante de la zona de barnizado. De este modo, incluso los grupos constructivos de gran tamaño pueden prepararse de forma óptima para el recubrimiento con pintura en polvo o el barnizado.

¿Por qué trabajamos con dos procesos de barnizado distintos?

 

Por supuesto, el acabado de mayor calidad es el recubrimiento con pintura en polvo. Aproximadamente el 80 % de nuestras piezas están recubiertas con pintura en polvo. Sin embargo, para este procedimiento debe alcanzarse una temperatura de 180 ºC en el objeto durante un periodo mínimo de 10 minutos. Solo de este modo se consigue la mejor integración posible del polvo en el componente que, al fin y al cabo, es lo que le confiere su gran durabilidad. No obstante, debido al fuerte efecto del calor no podemos recubrir todas las piezas con pintura en polvo: Weidemann barniza aproximadamente el 20 % de las piezas mediante un procedimiento de lacado en húmedo. Este es el caso en los grupos constructivos que ya están llenos de aceite o compuestos por juntas blandas, por ejemplo, los ejes y los cilindros, que no soportarían el efecto del calor. En comparación con el lacado en húmedo habitual, el recubrimiento con pintura en polvo prolonga notablemente la durabilidad de la máquina, por lo que es el procedimiento de producción más eficiente. Además, el recubrimiento con pintura en polvo es muy ecológico, ya que trabajamos con materias primas recuperadas en la planta.

La calidad es buena; los controles finales son mejores

 

Cada Weidemann que sale de nuestra fábrica debe pasar un control final muy exhaustivo. De ese modo, nuestros clientes tienen garantizada una larga vida útil, fiabilidad, facilidad de servicio y reparación, y bajos costes de operación. En base a una lista de comprobación establecida, todas las máquinas pasan por unos controles finales exhaustivos. Se revisan los volúmenes de llenado, se ajusta el motor de forma exacta y, en caso necesario, se reparan los defectos encontrados. Posteriormente, todos los vehículos se conducen al circuito de prueba, donde se ejecutan de nuevo todas las funciones esenciales y, a continuación, se comprueban: la velocidad de la máquina, las distintas presiones hidráulicas, los valores de la deceleración por frenado, los topes pendulares de la articulación y que las revoluciones del motor sean óptimas.

Todas las medidas adoptadas se recogen en un informe final, de modo que siempre se pueda comprobar quién ha realizado la inspección final de cada máquina. Si pasa la inspección final se envía un mensaje conforme la máquina se ha terminado correctamente al gestor de pedidos, mediante un procesamiento electrónico de datos. Al mismo tiempo, se adjuntan todos los documentos de las máquinas como la ficha del equipo, la lista de comprobación de producción, la lista adjunta de fabricación y el protocolo de inspección del "expediente de la máquina", de modo que siempre se pueda comprobar qué componentes se han montado en cada máquina.

Los empleados de todos los niveles demuestran su competencia y responsabilidad en cuanto a la calidad. De modo que todas las calidades humanas están en línea con la calidad de los procesos. Mediante innovadores planes de incentivos en las plantas de producción, se premia la productividad, la fiabilidad en la entrega y la calidad del producto. De este modo aumenta en la misma medida la sensibilización con respecto a la calidad, el rendimiento y la satisfacción de los empleados, lo que beneficia a nuestros clientes. Esta es nuestra imagen: Weidemann, un proveedor de primera categoría cuyo principal objetivo es un alto nivel de calidad, para el que cada empleado se esfuerza día a día.

Eche un vistazo usted mismo a la producción de Weidemann: